PRESENTACiÓN DEL LIBRO DE VICTORIANO RIOS  ¿ISLAS O ARCHIPIÉLAGO? ANTECEDENTES E INICIATIVAS PARLAMENTARIAS SOBRE LA DELIMITACIÓN DEL MAR DE CANARIAS

Adán Martín Menis
Presidente del Gobierno de Canarias


Las Palmas de Gran Canaria 10/5/05


Buenas noches

Es para mí una satisfacción participar en la presentación de este libro, por dos razones fundamentales: porque Victoriano Ríos es mi amigo, y porque es un político al que admiro y con el que comparto ideas, ideales e ilusiones.

No conozco a ninguna persona que haya hecho más para que Canarias sea reconocida auténticamente como un Archipiélago; es decir, como el conjunto de sus islas y del mar territorial que las envuelve.

Quizás sólo los isleños comprendemos que el mar que nos une es también parte de nuestro 'territorio'. Y es así -y así debe entenderse legalmente-, porque nos afecta, como ciudadanos, igual que si fuera espacio terrestre. De hecho, en este libro se afirma -y lo comparto absolutamente- que es surrealista reducir a tierra firme un Archipiélago. Si así fuera (y así lo defiendo también en el prólogo que tuve el honor de realizar), el mar sería un elemento de separación, no de unión entre islas. Y ese supuesto -el aislamiento entre sí de las islas- no cabe en nuestro horizonte colectivo.

Realmente, puede parecer un contrasentido afirmar que aún no somos realmente un Archipiélago, cuando desde hace siglos aparecemos como tal en los manuales de geografía. Pero lo cierto es que -política y jurídicamente- no seremos un Archipiélago hasta que, al menos nuestras aguas interiores no estén bajo nuestra jurisdicción en todos los sentidos.

Gran parte de nuestros recursos dependen de esa amplia porción de agua que nos rodea y nos delimita. De ahí se derivan, por ejemplo, la gestión de los puertos y del transporte marítimo, la ordenación pesquera, las prospecciones del subsuelo marino y hasta la regulación de la inmigración. Todo eso nos afecta directamente, pero ­paradójicamente- no tenemos competencias plenas para actuar.

Pero es más. Incluir el mar que nos une como parte de la integridad territorial de Canarias es, sobre todo, contribuir a su cohesión espacial, social y política. De ahí que -como presidente del Gobierno de Canarias- haya abogado, desde mi investidura, por que se aclare el ámbito territorial de Canarias introduciendo el concepto 'archipielágico'. Incluso, ese concepto fundamental para nuestro desarrollo y nuestra cohesión se ha materializado en la propuesta de reforma del Estatuto de Canarias que se tramita en este Parlamento.

La lógica legal y el sentido común nos amparan en nuestra reivindicación: desde la Convención de Montego Baya nuestra propia Constitución, no hay argumento que pueda defender una división tan estrambótica como nefasta para nuestros intereses pesqueros, ambientales, sociales, o económicos. Incluso el argumento esgrimido siempre -la Convención sobre Derecho del Mar y la distinción entre Estado archipielágico y los archipiélagos de Estado o Estados mixtos-  es superado en este libro con una completa y documentada interpretación que es la que sostienen los estatutos de archipiélagos como Azores, Madeira, las islas Feroe de Dinamarca, las Spitzberg de Noruega, las islas Houtman de Australia y las islas Galápago de Ecuador.

Sin embargo, los obstáculos han sido, y siguen siendo, muchos, como bien recoge el libro de Victoriano Ríos.

Aunque también hemos avanzado, sin prisa pero sin pausa, en nuestros objetivos. Nuestro último paso ha sido en la reciente Cumbre Hispano Marroquí de Sevilla, donde conseguimos impulsar el trabajo del Grupo Hispano-marroquí de Delimitación de Espacios Marinos en la Fachada Atlántica.

Estoy convencido de que finalmente conseguiremos el reconocimiento de nuestra integridad territorial, porque nos asiste la razón y la lógica. Una razón y una lógica que hemos defendido durante mucho tiempo muchos políticos canarios, fundamentalmente nacionalistas. Yesos pasos son precisamente los que hoy se agrupan en este libro.

Aquí se reflejan las actuaciones políticas e iniciativas parlamentarias y legislativas de muchos que, como nosotros, piensan que nos merecemos defender lo nuestro, gestionándolo nosotros mismos.

y una de esas personas que siempre han defendido a Canarias es Victoriano Ríos. Victoriano Ríos entrará en nuestra historia -espero que muy tarde - por muy variados motivos. Y no es cuestión de recordar aquí su dilatado currículo político. Me basta con destacar sólo dos detalles:
Primero: el haber sido todo un "cofre del tesoro" del nacionalismo canario. Un puente entre las generaciones nacionalistas de la República y de la dictadura y el moderno nacionalismo canario, que él tanto ha contribuido a configurar como un espacio abierto, no excluyente, nada  dogmático pero firme, dialogante y moderado, acorde con la forma de ser de nuestro pueblo.

Segundo y más importante: por conservar siempre en sí mismo a una gran persona por encima y por debajo del personaje que es y representa.

Querido Victoriano, te felicito sinceramente por este libro que, estoy seguro, servirá a su vez de base documental y fuente de información para todos los que hemos emprendido esta lucha. Y una vez más, gracias por tu aportación a la política y al nacionalismo. Gracias por tu aportación a Canarias. Espero, todos lo esperamos, que sigas defendiendo tus planteamientos con el mismo ardor y la misma tenacidad de siempre.

Muchas gracias

 

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